. La capacidad de los entusiastas de los automóviles estadounidenses para satisfacer
su necesidad de velocidad cambió drásticamente a fines de la década de 1940, cuando los veteranos
locos por los autos regresaron a casa de la Segunda Guerra Mundial con formación mecánica formal,
cortesía del Tío Sam. Esta es la historia de cómo uno de esos veteranos, un
aviador del B-17 llamado Alex Xydias, estableció el SO-CAL Speed Shop y
ayudó a transformar el hot rodding de un deporte desaliñado, clandestino y fuera de la ley
en una parte definitoria de la cultura estadounidense de la posguerra. Los pilotos de SO-CAL dominaron
las primeras carreras en salares y los productos de la tienda se convirtieron en
piezas de rendimiento imprescindibles, lo que le dio a SO-CAL reconocimiento internacional. Este libro
traza el camino que Xydias tomó para desarrollar piezas de rendimiento, formar
equipos de carreras ganadores y convertirse en un líder en los primeros días de la historia del hot rod.
Acompañando la convincente narrativa del autor Mark Christensen sobre Xydias
y la naciente cultura del hot rod, hay fotos de época de notables archivos
personales, así como nuevas imágenes a color de los clásicos hot rods de SO-CAL.